Balance del año
No tenía pensado escribir. Como todas las noches me acosté, hablé por teléfono con el gordo, agarré el iPod y me puse a jugar como lo todos los días unos minutos antes de dormirme. Pero mientras iba haciendo coincidir las gemas de un mismo color en grupos de 3, 4 o más y escuchando la música relajante del juego me puse a pensar en el año que ya se está despidiendo.
Me acordé de Alex, mi amigo del sur que en unos día estará por capilla del Monte y pienso visitarlo. Me acordé de Gabriel, de Pablo Insarrualde, de Mirko y de la juntada de ayer con Fonky y las charlas que siempre tenemos. Todo eso en 3 segundos. Sigue fascinándome la velocidad que tiene la mente de procesar tanta info y conectarla como una telaraña. Todo unido, todo enlazado, todo conectado.
Este año fué muy particular, en varios sentidos. Creo que el año comenzó por Noviembre del año pasado, ahí hubo un quiebre y nuevo comienzo. Un comienzo en todo. Integral, completo, y global porque abarcó un montón de aspectos de mi persona: fue el primer paso de hacer las cosas de otra manera, tratar de ser lo quiero ser y trabajar en pos de eso, todos los días. Cada uno de los días del año pasado hasta hoy, fueron un tomar conciencia de lo que quería hacer, cómo hacerlo, e ir hacia donde quería ir. Sin descanso, agotador, con esfuerzo pero muy contento de llevarlo a cabo. No fueron objetivos, fueron cambios internos que sabía desde un principio que no me llevarian un par de meses: sino el resto de mi vida.
Tomar un compromiso tal, no es tarea fácil. No en estos momentos tan particulares que todos estamos viviendo. nadie está excento y por más que la careteemos con una vida que creemos que está bien, las cosas no están bien. Y cuando el mundo que te rodea no está como debería estar, no podemos decir que las cosas están bien
En fin…
Al haber comenzado por Noviembre este cambio radical de un montón de cosas internas me llevó varios meses, debo decir que los primeros fueron por un lado de mucho pensar, mucho analizar, mucho tratar de entender y mucho aprender. Me fuí de Vacaciones a Brasil invitado pro mi hermana, la pasé genial, me conecté con mucha gente todos los días y disfruté el paisaje como nunca. Pensé bastante, volví con muchas energías y con pocas ganas de volver al trabajo. Pero volví, intenté ponerme las pilas desgastadas y me duró un par de meses: uno sabe internamente cuando las cosas llegan a su fin, es sólo cuestión de tiempo. O de decisión.
Un año más, a mitad de año llegaron los 35, me encanta festejar mi cumpleaños e invité a quienes quería ver: curiosamente sólo a una persona me plantee días antes si invitarlo o no. Se lo comenté a mi amigo Fonky. El tiempo, una vez más se encarga de muchas cosas. Ya no me sorprendo de las certezas de mi mente y de la percepción que tiene sobre algunas cosas, situaciones o personas. Ya no me digo a mí mismo que tengo poderes mentales o que soy visionario: las cosas son así y uno las percibe y punto.
Amigos que llegaron, amigos que se fueron. Situaciones confusas, situaciones inncesarias, comentarios que no aportan, hechos que no suman. Gente agresiva. Muchas cosas y muy buenas todas. Se acuerdan de Pablo Insarrualde y la Agresividad Gratuita? Bueno, hace un tiempo escribí sobre eso. Lo que quizás no saben es que a los días, mientras me duchaba, me dije: tengo que llamarlo y hablar en persona. Como no tenía su teléfono, sólo su mail, le escribí. Borré. escribí de nuevo. Borré otra vez. Así 5 veces. Hasta que por fin escribí lo que quería decir y lo invité a tomar un café para charlar de lo sucedido. Me respondió que entre él y yo no había tema de charla y que un café no era necesario. Y que le sorprendía que le haya escrito después de semejante agresión. Eso fué lo primero que me escribió en el mail. Una lástima me dije por dentro, pero le agradecí la respuesta y ahí pude ver como una persona, que a simple vista no tiene nada en común y tiene muchas cosas que quizás no nos agradan, se comporta de una manera adulta, si se quiere decir. Me pareció bien. Fué para mí, un pequeño logro, no mío, sino de él, el haber respondido ese mail. Le deseé buena vida de corazón y sé que nos vamos a cruzar.
Fué un tema que en su momento me puso bastante mal y no quería dejarlo pasar. Mis respetos hacia él como persona. Lo cortés, como dijo mi amigo Sony un día en la empresa, no quita lo valiente.
El tiempo ayuda. En muchos asuntos, pero no soluciona nada. Todo lo pausa, lo detiene, pero por un tiempo nada más. Si las cosas no se resuelven: vuelven. Siempre vuelven. Así que mejor es resolverlas en el momento, darles un corte. TAC! así, en seco para quedarse tranquilo y dejar todo en orden. Nada mejor que dormir sin preocupaciones en la cabeza, no hablo de plata ni de deudas, hablo de otro tipo de deudas, las que tenemos con nosotros mismos. Las que no somos capaces de cumplir a tiempo, las que nos prometemos internamente y no las llevamos a cabo. Las que nos mentimos. Las que dejamos de lado por otras cosas que consideramos importantes y que realmente no lo son. Pero que tenemos miedo de enfrentarlas.
El año casi termina, ha sido un muy buen año. Muy bueno la verdad. No me puedo quejar, he tenido salud, mi pareja me ama con un amor que muchas veces me sobrepasa y no soy capaz de entender tal capacidad de amar, mi familia me adora, yo soy un viejo gruñon y me quieren igual, he comido todos los días, pagado mis deudas u obligaciones, he sabido escuchar a mis amigos y les he dado buen consejo, me han aguantado y bancado, me han escuchado, tuve un trabajo que me permitió irme hace casi 3 años de otro y al que le dije adios hace poco, porque simplemente no amaba lo que hacía. Me tiré a la pileta bien: decidí hacer lo que me gusta. Diseñar, atender mis clientes, fallarles a algunos y vamos de vuelta, cumplirle a otros, pero siempre dando la cara. Renegando con otras cosas que trae esto de largarse solo y no tener una espalda. Confiar una vez, sólo una vez en la vida recorrida en lo que mucha gente te dice y te dá: su voto de confianza.
¿Cuánta gente todos los días te dice lo importante que sos y la capacidad que tenés en algo? ¿Sos capaz de aceptar eso?
Yo no era, hasta hace poco. Y aprendí a recibir lo bueno que te da la vida, la gente buena que te dice las cosas de corazón. Y a dejar pasar los comentarios que no aportan y que van desde la envidia, el rencor, desde el daño por daño mismo. Aprendí a recibir eso con la mayor gratitud posible: no es fácil, como dije al principio. No es nada fácil si decidís que ése va a ser tu camino de aquí en más. No hablamos de un compromiso de 10 días, ni de 11 ni de 1 año. Y la verdad que hay días en que tenes ganas de putear a todo el mundo: y sabes que? está buenísimo hacerlo. También está permitido creo. Y no pasa nada.
Un año fantástico. La Juana se me fué. Mi perra, compañera fiel a la que traté con mucho amor, y con desdén varias veces, la que reté, la que ignoré, la que abracé, la que fotografié, de la que me burlé, la que cuidé, la que engendró, la que me acompañó, la que me calentó los pies, la que dejé, la que adoré se fué en este 2010. Importante si lo fué y mucho lo que me enseñó. Una perra? Sí. Una perra. El amor incondicional de un animal es algo casi incomprensible e inalcanzable para nuestro nivel humano. Ya quisiera yo tener esa capacidad. Y ser humano claro está jajajaj
Un año se termina. Un año que llega en menos de 1 mes. Un balance buenísimo. Abrazo este año que se va con quienes tengo y con quienes ya se fueron. Los que no estén cuando levante mi copa estarán y les agradeceré por todo lo que nos pasó juntos: sin nada de eso no estaría yo acá y no sería quien soy y no pensaría como pienso y siento. Y estoy muy tranquilo con todos esos aspectos, los buenos y los malos que tengo. Pero estoy tranquilo.
Gracias por estar!



Feliz año querido!! Que sea mucho mejor que este!!
Saludos desde UY!
Que buen año !!!!
Abrazo grande Lis