Dinero vs. Vida

No sé, no sabia como llamar a este post y mientras cruzo a los saltos los puentes de Nogoyá, ya volviendo y con los pies helados, hace un rato pensaba en la pelicula que volví a ver en la casa de mi hermana no se si el sabado a la noche o el domingo.

Este colectivo tiene amortiguadores??? creo que en una carreta iríamos mejor y la ruta no está tan mal… bueh… volviendo…

Una china canta en el iPod y no me puedo acordar de que disco es, y tampoco tengo ganas de fijarme asi que ahí seguirá sonando, esta bueno, es tranqui, la noche de casi luna llena me acompaña en un colectivo que no está lleno. No sé que vendrá por delante, si algún corte del campo y ya no podré seguir camino o todo estará tranquilo y legaré a casa, a Córdoba, sin problemas.

Pienso en el Chancho. Mi gordo. Ni le avisé que estaba saliendo para volver a la ciudad que nos junta todas las semanas,… quizas espero que me mande un mensaje. Quizas no aguanto y se lo mando yo antes. El no verlo me pone asi siempre. Como el pesado de la relación. Mensajes, llamados, sentimientos de extrañar y de querer estar con esa persona que uno sabe que no puede estar… porque es así: cuando sabemos que no podemos estar… más queremos estar…. al final me fijé nomas quien era la china que cantaba: no aguanté mas y es el disco completo Obsession Lounge que está muy bueno y amerita a este viaje.

Decidí hacer este viaje, por el día del padre y porque ya no aguantaba las ganas de ver a mi familia. Estos ultimos meses han sido tiempos de muchos cambios y cosas y no tuve el momento de compartirlo con ellos. Si bien no tuvimos los momentos para hablar todo, el sólo hecho de verlos, de estar, de comer como cerdos, de reírnos, de compartir cosas, le hace bien a cualquiera. Podés ser re unido a tu familia o no, pero la familia tira siempre.

Sí, creo que fué ayer cuando me quedé solo en la casa de mi hermana y me topé con la película El Diablo viste a la moda, película de cabecera de las huecas si las hay y me quedé pegado mirándola como la primera vez. Me gusta mucho, a pesar de que a simple vista es otra película tonta y para mujeres, no lo veo de esa manera. Al final me dieron ganas de llorar y de salir corriendo y estar con mi familia o la gente que realmente quiero. Siempre me pasa eso. Quizas porque en ésta, se debate que es lo realmente importante para algunas personas: si los objetivos profesionales, o los personales. Y lo malo que puede resultar para ambos si no se consigue un balance en ambos.

Es algo que me tortura el cerebro siempre. Por un lado uno quiere conseguir bienestar económico, estabilidad social y laboral, y un montón de cosas que están ligadas a lo profesional… y por otro lado, y casi enfrentadas cual cuadrilátero de la vida, están los objetivos familiares, emocionales o sentimentales, que son, los que hacen que querramos formar una familia, tener hijos, cuidar nuestras mascotas, tener tiempo para nuestra pareja, disfrutar de los momentos juntos y vivir lo mejor que se pueda, juntos, en armonía.

Con los tiempos como corren, y lo acelerada que está la vida, no es facil conseguir las dos cosas: un trabajo estable es difícil por sí mismo. Y que nos satisfaga, porque uno puede conseguir un trabajo, quedarse toda la vida y sentirse frustrado el resto de su vida… porque consiguió estabilidad, pero no lo que lo hacía sentirse bien y con pilas de hacer. Y por otro lado, podes conseguir a la persona a tu lado… y que al tiempo te des cuenta que tampoco es lo que te interesa… pero en el caso de que tu actividad sea lo que te gusta hacer, y la pareja que tenes a tu lado es quien querés tener, hacer que estas dos sean compatibles, por lo menos para mí, no es tan facil….

Y acá es donde uno entra a ver donde hacer sacrificios.

Reconozco que entre el dinero y el amor… yo elijo el amor. No soportaría estar solo y sin una sensación de pertenencia a alguien y un lugar que sienta mi casa, con olor a hogar y con discusiones en puerta, abrazos en la ventana y te quieros en la cama. No lo soportaría, al menos por mucho tiempo, porque solo, he estado. Por otro lado, no soportaría estar sin trabajar. No puedo. Es mas fuerte que yo. He pasado por tantos trabajos que a veces se me hace difícil recordarlos a todos.

Pero también está el deseo de prosperar. Trabajar quizás más horas, mas días y conseguir lo que deseamos alcanzar en el plano profesional o material.

Y una cosa… no es compatible del todo con la otra.. al menos en mi vida. O sea… gracias a que tengo un trabajo de lunes a viernes en un horario flexible, trato de estar todo el sabado y el domingo con mi pareja.. o el mayor tiempo posible al menos….pero eso a la vez me limita en otras cosas: tengo un postura de que sábados y domingos no hay que trabajar a menos que sea realmente necesario, algo de vida o muerte. Si estoy solo me lo dedico a mí al tiempo libre… y si estoy con mi pareja, es el momento de construir cosas para ambos. El dinero no paga ciertos momentos. Y Mastercard tampoco, mucho menos, cuando llegan los reclamos en épocas de crisis. Porque nunca faltan quienes te dicen que con el dinero podes ir y salir y comprar y bl abla bla con tu pareja… pero cuando te la pasas yendo a comprar cosas al shoppig, a pasear, al cine o donde sea moviendote, saliendo con amigos, cenando por ahí o lo que sea, esos no son momentos de pareja: son momentos con otros. No hablas con tu pareja, hablas con otros, si vas al cine, no hablás, mirás una película, y en silencio, luego llega la salida y la pregunta o dialogo es: vos, que vas a comer? Si andas por el shopping, el dialogo se centra en la ropa, la nueva tecnología en alguna vidriera y en tal o cual loca que te acabas de cruzar… pero diálogo entre vos y la persona que elegiste para tener al lado… mmmm poco y nada. Por supuesto que todas estas cosas estan bien, nadie es una isla y una pareja mucho menos, el tema es no hacerlo costumbre.

Entonces no se hasta que punto sirven las salidas, el dinero, mas horas de trabajo, mas horas extras ganadas, mas dinero ahorrado… pero tambien me pregunto si contigo pan y cebolla sería suficiente. Y la respuesta es no.

Y ahí está el tema: el equilibrio. Y no es fácil. Incluso poner esto en la balanza no es fácil. En la pelicula El Diablo viste a la moda algunos pierden y otros ganan… o todos pierden. Algo. No creo que Miranda haya ganado. Quizas una buena experiencia y haber conocido a una buena persona y un ejemplo…. pero su obsesión por su profesión y trabajo la llevó a separarse… y quedarse sola. Y no por primera vez. Incluso deseando estar con alguien bien y para toda la vida no lo consiguió. Su trabajo era más importante. Y su nueva ayudante, con todo el deseo de progresar en su profesión, alcanza ciertos objetivos pero olvida otros: amigos, novios, principios… y no se cual es mas caro de perder…. porque al final de todo: que es lo que queda? Los afectos: siempre me respondo.

Y no se si tengo razón. Pero siempre me digo que es mí razón. Y debo seguir mis instintos y sentimientos. Pero me cuesta. Veo a mi alrededor y solo veo gente ocupada. Sus vidas están ocupadas. Sus agendas están llenas. Sus horarios completos. Y organizados. Por todos lados veo eso. Y tener tiempo para estar tirado en la cama de mi hermana me hizo darme cuenta de eso. Que no es nuevo para mí, pero que quizás ahora lo veo con más claridad. La noche estaba helada y yo quería volver a mi casa a estar con mi mamá y hablar con ella, compartir un momento, tomar unos mates calientes y saber que estaba ahí, al lado mío. Eso era todo. Eso fué lo mas importante. Los afectos.

Prometí revisar un trabajo pendiente este fin de semana largo… incluso, me traje la macbook… pero no. Para qué? ni me interesó! Solo quería disfrutar de mis momentos y mi familia. Lo otro, ya habrá tiempo. Todos parecen estar a las corridas, todos se mueven rápido, todos acumulan, aceptan mas responsabilidades, mas tiempos ocupados, mas ruidos, menos silencios y espacios vacíos, menos momentos incómodos que no saber que decir, eligen menos diálogos en los trabajos, en los momentos familiares e íntimos, más llamadas telefónicas, mas sms, mas blackberries, mas Messenger por todos y en todo momento, mas televisión pero menos análisis, menos afectos, menos palabras de cariños, menos caminatas y salidas tranquilas, menos contacto fisico y hablar de lo que sentimos y porqué nos sentimos así….

No sé, todos corren. Y me es difícil mantenerme a mi ritmo y elegir entre un trabajo y una vida. Quiero una vida. también quiero progresar para alcanzar algunas comodidades que quiero, pero no quiero que esas comodidades pasen a llenar los espacios vacíos que dejaron los que podrían haber formado parte de mi vida… prefiero seguir eligiendo el amor, al dinero. Cuando éste compromete lo único que siempre queda: los afectos.

7 pensamientos en “Dinero vs. Vida

  1. ulises

    hace mucho (tampoco tanto) que leo atentamente la forma de escribir y hoy me doy cuenta que aparte de muchas cosas tenes el don innato de escribir con los sentimientos, de escribir y describir las situacion como un escritor lo haria, tal cual que te sita y te remonta a vivirlo tal cual quiere el escritor que te sientas al leer sus palabras, amigo, realmente creo que tendrias que plantearte esto de escribir, te lo digo de corazon, mas alla del significado que esto trasmite, que es muy bello… te dejo una inquietud mas, a lo mejor te lo han dicho antes o no, pero un plus mas a tu vida, nunca pensaste en escribir un libro o algo? porque realmente a mi me trasmite mucho cada vez que te pones a describir o contar situaciones… pensalo!

    Responder
  2. Pingback: Sociedad 2.0 | Latente!

  3. marcia

    Ahhhh… me encanto todo lo que dijiste… pero lo que yo realmente rescato de ese finde ( aparte de haberte visto) es las tortas que compraste de las rusas… mmmmmmmmm sin palabras!!!.

    Responder
  4. Gonza!

    Latente!! Hace siglos que no pasaba por tu blog! Entre una cosa y otra y tantos cambios en mi vida ultimamente…

    Pero cuando me pongo a leer nuevamente empiezo a recordar porque me gustaba tanto.. y varias veces te lo he dicho, me haces pensar..! pensar en esas cosas de la vida de uno a las que a veces no le dedicamos tanto tiempo, o al menos el tiempo que se merecen.. en fin me puse melancolico jeje

    Bueno y frivolizando un poco el comentario, debo admitir que a mi tambien me encanta “Devil wears Prada”, la vi varias veces y cada vez que la veo en el cable me engancho y la miro otra vez :{ como a veces tambien me descubro mirando a Susana 🙂 pero bueno…

    Me alegro que andes bien, un abrazo.

    Responder
  5. Lucho´s

    Como me gustan estos post asi como en tiempo real!!! jajaja

    Cuanta verdad esa de que el dinero va y viene, los afectos o los amigos no, son circuntanciales esos momentos en los que tenemos o no dinero, en los que contamos o no con un trabajo. Pero el amor, la familia, los amigos, eso no pasa, esos cosas quedan, mas no sea en un recuerdo, eso queda, y que lindo es mirar atras y ver que uno pudo sembrar.

    Muy lindo post.

    Beso enorme

    Responder
  6. Latente! Autor

    amigo!!! tanto tiempo! estoy desaparecido! creo que si, es como decis vos, tenemos que hacer ciertos sacrificios, siempre pasa eso. Me encanta esa película por lo mismo que te gusta a vos, mas allá de los cambios esteticos y externos, la lucha por lograr un equilibrio es lo que mas me atrapa.

    te mando un abrazo enorme!!!!

    Responder
  7. Chup Chup

    amigo! se que voy a quedar como un boludo despues de tan profundo post…pero quiero decirte que a mi tambien me encanta “Devil wears Prada”…mas alla de la ropa, me gusta la historia de la chica, que lucha por lo que quiere, y mejora (tanto en el exterior como en el interior) y logra encontrar un punto en el que tiene un trabajo que la satisfaga sin renunciar 100% a sus ideales. yo soy de la idea que algunos sacrificios hay que hacer para alcanzar los sueños, el tema esta en saber que sacrificios estamos dispuestos a hacer y cuales son demasiado grandes…beso.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *