El reflejo

Personal

Tengo que escribir para no llorar.

No recuerdo haber llorado cuando me fuí a Córdoba hace más de 20 años atrás. Sí recuerdo haberlo hecho en algun otro viaje cuando regresaba sin saber lo que sería mi futuro en la ciudad que había elegid para vivir.

Hoy siento lo mismo.

No se lo que me espera. Y algo de miedo tengo. A la vez algo m e impulsa a hacerlo.

Estoy llorando como un tonto sentado en el primer asiento del colectivo. Al frente el parabrisas del colectivo mojado por la lluvia como un enorme reflejo mío. Nada podía ser más perfecto para esta situación. Pensé que no iba a pasar esto, pero pasó. Fueron dos abrazos. Uno sin lágrimas, el segundo ya no lo pude evitar, Tengo ganas de llorar a borbotones en un colectivo lleno de gente que no me conoce. Si sólo pudiese estar solo juraría que estaría gritando desconsoladamente.

No sé que es lo que viene por delante.

Todo este mes he estado tan ocupado que ni tiempo de pensar. Sólo por las noches los sueños me atacaban y me hacían recordar todo lo que estaba por venir, algunas especies de premoniciones, otras simplemente sueños. Pero en los que creo de alguna manera, para mí, todo son señales. He sido criado así y todo en el Universo me ha enseñado que es de esa manera.

Estoy saliendo al acceso de mi pueblo. No sé lo que estoy escribiendo porque no puedo ver bien la pantalla. Estoy llorando y ni ganas de buscar los pañuelos descartables. Si hay errores, sepan que mis dedos se están moviendo si saber bien por donde lo hacen.

Que será de mí? Porqué todo se ha dasí de esta manera en este tiempo? He sido yo que empujo todo ese día en este mismo acceso cuando decidí hacer lo que estoy a punto de hacer? Darme cuenta de esto ahora mismo no hace más que hacerme llorar más fuerte. Mierda.
Que fuerte todo. No estaba preparado para esto.

 

En pocos días me estaré yendo de este país, quizás sea una pavada, pero es un viaje hacia mí. Lo vINE planeando hace años. Muchísimos años antes de todo esto. Estaba ahí adentro, latiendo latente. Un tiempito nomas para mí.  Un día desperté , un día en que dije basta y que me prometí pensar un poco más en mí y hacer las cosas que tanto soñaba hacer. Sentirme que marchito día a día ya no era una solución a mis males. Quizás pocos entiendan esto perol el que lo siente sabe a que me refiero: esa necesidad de encontrar algo que se ha perdido, pero que no sabe que es. Una búsqueda, un significado.

EL destino una vez más ha sido benevolente conmigo y he hecho todo para que él no esté enojado conmigo en este tiempo. El destino se enoja, Ok, lo sé,no lo hace en realidad,  pero tiene hermosas formas de darnos cachetadas para hacernos dar cuanta y razonar sobre lo que deberíamos haber hecho de otra manera. Esta vez, simplemente me entregué y dejé que todo sea como se me presentaba. El destino hizo que estos últimos 30 días esté cerca de mi familia. A pesar de estar ocupado casi todo el tiempo por compromisos laborales, estuvo cerca, Así lo sentí. Mi padre esta vez no faltó casi ningún día y eso me alegró. Y mi madre y hermana siempre están. A veces más de lo que yo puedo soportar, porque mi cabeza estaba a mil y muchas veces necesitaba escapar y estar en silencio. Un silencio que espero encontrar en mi próximo Camino.

Mi abuela y sus charlas y demandas. Visitar la tumba de mi abuelo y recordar ciertas situaciones.

¿Que es lo que me llevó a este momento? Fuí yo? Porqué todo esto jamás sucedió antes? Me lo he estado preguntando estos días y aún no tengo una respuesta concreta.

Es destino es benevolente conmigo. Me ha dado todo lo que he querido hasta el día de hoy de cierta manera, y soy agradecido de mi presente y más de mi pasado con el que no tengo discusiones ya. Nada de lo que alguna vez formó parte de mí, se presenta como disputa. Todo ha sido aclarado y todo ha sido un juego limpio.

Que será de mí?

Ya estoy mejor, escribir me hizo bien una vez más. Afuera ya no llovizna. Entienden? Ese reflejo era el mío, sin dudas. También puede ser el clima, pero me gusta pensar que mi reflejo en el parabrisas se va despejando y aclarando. Que viene más allá? No lo sé, la ruta siempre presenta desafíos. Y eso hace que el miedo sea superado por el valor y la curiosidad. Atrás quedan la comodidad, el acostumbramiento y la seguridad… que será de mí? No lo sé, Pero voy a averiguarlo!

3 comentarios en “El reflejo

  1. Desde que tengo uso de razón fuimos más que primos … a pesar de que la vida nos mantuvo lejos en distancias por mucho tiempo siempre volvemos a estar juntos como si no hubiera pasado más de dos dias .. y esta etapa tuya coincidenironixamente con una etapa mía casi igual … porque escucharte el porque de las decisiones que tomaste en el último tiempo es un deja vú de lo que yo misma vivo… irónicamente los dos tomamos decisiones importantes y los dos por una vez pensamos en nosotros mismos y sin pensar en los demás .. te quiero te adoro sos mi otro yo en otra persona y no fui a la terminal porque iba a llorar .. beso te quiero y deseo lo mejor

  2. Hermoso tu blog, Lisandro, no lo habia visto antes… te mando un gran abrazo y espero que tu viajes sea mejor de lo que imaginaste…. besos miles!!!

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