Estar en todas, nos estupidiza
Juá. Como no sabía que nombre ponerle al post, se me vino eso a la cabeza como resumen de lo que estaba pensando recién: que al estar en todos lados, y en todas nos vuelve más estúpidos e idiotas. Ok, así lo veo yo al menos, y hablo por mí.
Hace un tiempo, yo escribía más. Tengo este blog desde el año 2004 y si bien ha tenido su subidas y bajadas en cuanto a todo lo que se escribe, desde que estoy más “conectado” menos lo estoy conmigo mismo. No es que ya no piense, pero ya no tengo el “tiempo” para hacerlo ya que lleno o completo ese tiempo con otras actividades que la verdad, no me dejan mucho internamente.
El silencio es un bien demasiado preciado, y poco valorado por estos días. Ya he hablado mucho de cómo buscamos llenar los espacios vacíos o de silencio con todo lo que nos pueda rodear: música, mensajes de textos, llamadas innecesarias, jueguitos en el iPod, caminatas y compras por el shopping, televidión, twitter, facebook, páginas vistas una y otra vez en un acto repetitivo hasta el hartazgo y aburrimiento y cuantas cosas más, pero no hacemos lo mismo con el silencio. No salimos ni a comprarlo, ni a buscarlo, y parece que no tenemos la misma necesidad de ruido, que del sonido de la nada misma: vos y tus pensamientos.
Yo caí en esa: y me gusta de cierta manera porque me hace evaluar esta situación y hacer un análisis de mi propio comportamiento y qué es lo que cambió, mejoró, empeoró en mi vida con esto de desconectarme de mí, para conectarme – o hacerme creer – con el resto.
Pero te das cuenta que de todo lo que a diario recibís externamente, al final del día si deberías recordarlo y escribirlo, no tendrías mucho más que unas pocas líneas. Y por el contrario, tus pensamientos, tus ideas, tus charlas con vos y tus debates podrían ser interminables. Lo que queda, es lo que realmente importa.
La verdad sea dicha: tengo una necesidad enorme de silencio, de estar conmigo nuevamente y voy a tener que tomar cartas en el asunto. El tema conmigo es que soy como un afilado bisturí: yo corto por lo sano. O por lo que considero enfermo. No doy demasiadas vueltas y tiendo a ser tajante en las decisiones. Creo que no es bueno del todo, pero tampoco es malo, es algo que particularmente me hace sentir cómodo. Y en esto de tratar de buscar algo de “silencio” o paz interior, se me cruza por la cabeza desconectarme de todo: redes, internet, celulares, etc. Yo y mi cabeza solamente.
Hace unas semanas que tengo el celular en silencio. Antes de fin de año o de las fiestas no soportaba que sonara una sola vez más. Preferí ponerlo en vibración y atenderlo cuando lo escuchaba. Nadie se murió, no me perdí de nada, y el mundo siguió igual. Y mis pensamientos no fueron interrumpidos por el riiiiiiiing de una llamada que muchas veces puede ser inoportuna.
Inoportuna para los pensamientos de uno. No le damos el tiempo necesario a nuestros pensamientos. Los interrumpimos, los bloqueamos, los anulamos y los descartamos. ¿Como así? Sí, así de fácil: respondiendo un mensaje innecesario por teléfono que se termina transformando en chat, publicando cuánta pavada se nos cruza por la cabeza en cuánta red social tengamos, buscando contactos a quienes llamar sólo para saludar, buscando alguien donde sea para hablar y todo lo que nos permita no sentirnos “solos” y con nuestros pensamientos.
Nuestra cabeza es una compañía tremenda. Te da una paz interior increíble una vez que te amigás con ella y todo se vé mucho más claro. Entre tanta distracción, tanto ruido, tanto estímulo externo: ¿que espacio queda para las preguntas que vienen de adentro y que son las que nos permiten conocernos mejor cada día?
Siento que vamos actuando porque sí, porque nos lleva la corriente y ni siquieras nos preguntamos o cuestionamos si tenemos ganas de ir con todos o simplemente nadar hacia el otro lado. Después de todo, no hay lados, hay un sólo espacio y es el propio, el de uno mismo. ¿Pero como darnos cuenta si ni siquieras nos escuchamos y estamos aturdidos por ojos, oídos, y boca?
Estar en todas, nos idiotiza, nos estupidiza. No podemos estar en todas. Más allá de que aseguremos que es así, si miramos a nuestro alrededor nos vamos a dar cuenta que quizás toda nuestra vida no está del todo bien, y puede que gran responsabilidad la tengamos nosotros mismos. Escucharnos un poco más, cuestionarnos, discutir, acordar y afirmar con nuestro interior puede ser una de las mejores acciones que podríamos hacer este año.
Y quizás yo aprenda, que puedo convivir con todo, o al menos llegar a un balance que es la parte más difícil de todas, y no perder las ganas de aportar algo al resto, estando conectado, pero seguir disfrutando más de mí e inclinar la balanza más hacia los momentos en silencio y no a buscar llenarlos con lo que sea.



Es una de las razones por las cuales siempre que puedo dejo mis celulares en silencio, siempre que no es oportuno dejo pasar una llamada. Siempre me digo, si es realmente importante, me van a buscar o llamar enseguida (y ahi si respondo), sino lo puedo ver despues.
El silencio, o el estar solo (no ser un hombre solitario, que no es igual) es algo fantastico : alcanzar un momento de autorreflexión que te permita conocerte, replantear cosas y mejorar.
Lindo post!
Hola , me gustaria saber si sabes como instalar el adobe flash en ipod touch, cuando veo videos en el youtube de safari no me deja reproducirlos aunque antes de actualizarlo si que podia.Un saludo .Gracias
Alison, no se puede instalar Flash en el iPod o iPhone ya que no es soportado pro Apple. Puedes ver videos de YouTube por la aplicación de YouTube o videos integrados a páginas que no estén hechos en flash pero sí en HTML5 u otro formato compatible. Saludos!
Hola te deje una pregunta aqui podrias contestarme por favor
gracias .http://www.latenteblog.com.ar/itunes-como-organizar-las-canciones/comment-page-1/#comment-8789