5 diciembre 2011 1 Comentario

Frente al río

20111205-191306.jpg

El río que pasa frente a mi tiene menos de 3 metros de ancho. ¿Tendrán los ríos una medida en ancho estandard para ser considerados ríos? No lo se. El agua pasa, mis ojos hacen algo de esfuerzo para ver las teclas del telefono desde el cual estoy escribiendo y suena algo de música que se mezcla con el sonido de las caricias de la corriente que pasa con la misma velocidad constante. ¿Adonde va? ¿Acaso no se termina nunca?

Dos Venteveos hacen un baile y cantan. Se miran, aletean y pavonean uno a otro. El amor es necesario en todas la especies, solo que nosotros tuvimos la necesidad de llamarlo asi. De ponerle un nombre. Una etiqueta.

Mientras tanto dos niños vienen del otro lado del río en una especie de bicicleta de 3 ruedas, uno maneja, el otro va parado atrás apoyando sus manos en los hombros de quien dirige su viaje, su paseo: uno conduce, el otro disfruta y me sonríe al pasar. ¿De donde la sacaron? Parece de un circo. Y ellos parecen felices. A esa edad siempre hay felicidad en todo.

No se que me llevo a escribir de nuevo. Hace tiempo que no lo hacia y si bien las ganas siempre estaban no me daba ni el tiempo ni el lugar: necesito algo de silencio y espacio para dejar volar la cabeza. Hay tanto ruido ultimamente alrededor que me estoy aturdiendo. Bocinas, gritos, frenadas, música y ruido y mas ruido por todos lados. La ciudad se volvio un espacio sin silencios. Un momento de paz con el sonido de los pájaros de fondo y es suficiente para darte cuenta de la necesidad que tenemos de estar con nosotros por un rato.

Desde ayer tengo la cabeza en otro lado, se acerca el final de un año mas y todo parece acelerarse. Este año fue distinto, como único diría. Podría decir que he estado de vacaciones todo el año o trabajando sin parar. El hecho de haber renunciado a mi anterior empleador hace algo mas de un año me dio la libertad que tanto ansiaba y esa tranquilidad que anhelaba. El estar haciendo algo que no disfrutaba en absoluto se había convertido en un peso que me iba terminar hundiendo cada vez mas. El cuestionarme mi auto-fidelidad ya era algo que
No podía pasar por alto y al volverse un asunto de todos los días lo debía resolver.

Ya paso mas de un año. La tranquilidad de estar haciendo lo que crees correcto es algo que no se puede describir fácilmente. Lo tenes que vivir. Cuando tomas las riendas de tu propia vida en parte te das cuenta del
Poder que tenes como persona y ser humano. Y de lo que podrías hacer.

Parece exagerado, pero no lo es y quizás solo lo comprendan aquellos que han pasado por algo similar.

Levantarte todos los días para hacer lo mismo, en el mismo horario y con la misma gente cuando en realidad tu cabeza, corazón y espíritu sienten y piden que no sea asi no es estar haciendo algo por vos. No es tener poder sobre vos y tu vida. Y no hablo de renunciar a tu trabajo, a tu acostumbrada o cómoda pareja: hablo de que tu poder va mas allá de todo eso.

El poder pasa por sentirte pleno. Hagas lo que estes haciendo.

Un año mas va terminando. Y no me perdonaría seguir sintiéndome gris y amargado como hace mas de 1 año atrás.

El agua sigue pasando y a pesar de que siempre encuentra obstáculos, frenos, diques, o lo que fuere haya el camino para llegar donde tiene que ir: su destino. Se enriquece de todo, toma mas fuerza, se calma y vuelve a retomar. Pero sigue.

Es un control al que debemos aspirar: hacer lo que nos gusta y para lo que fuimos creados. Podemos desviarnos un tiempo, podemos estancarnos otro, pero a la larga nos pesara y nos pudrirá. Nada que no siga su cauce natural como el río de 3 metros que corre frente a mi puede tener vida. Nada ni nadie.

Miremos nuestro origen e imaginemos el destino. Proyectemos. No nos quedemos en este lugar pensando que no hay algo mas lindo que un estanque. La vertiginosidad de la corriente tiene su belleza, te lleva rápido y te hace vivir intensamente.

Asi debe ser la vida. Vivida, frente a un río, pero no sentado por mucho tiempo.

Una Respuesta de “Frente al río”

  1. Gustavo 15 diciembre 2011 a las 11:37 am #

    QUE LINDA REFLEXION… Y CUANTOS NOS SENTIMOS IDENTIFICADOS CON ESTO…


Deja una Respuesta