3 diciembre 2009 2 Comentarios

La idea de ser “Siameses del Ano”

La idea de la frase que suelo utilizar bajo algunas circunstancias “Ser Siameses del Ano” hace referencia a que me molesta de sobremanera tener que hacer todo lo que los demás hacen. Que quieran hacer todo “juntitos” y hacer todos lo mismo y al mismo tiempo: ir hacia el mismo lugar, comer lo mismo, al mismo horario, escuchar la misma música, y así y así y así.

Es como ser Siamés del Ano con la otra u otras personas. Y la verdad que es una idea o posibilidad que no contemplo para mi vida.

Hoy en mi trabajo se presentó un situación por demás desagradable. Para mí y para una de mis compañeras. Nuestro Jefe, simpáticamente le señala a mi compañera que no lo había saludado, y ella respondió que al llegar “había saludado a todos”. Punto.

Al instante saltaron varios compañeros diciéndole que no había saludado y que nunca saluda. Al escuchar esto, dije en voz alta: “En defensa de mi compañera de área, debo decir que saludó”. Y aquí se armó la bataola.

Por supuesto cada uno tiene su postura y todas, y sinceramente lo digo, son respetables. Pero la verdad, desde mi punto de vista,  un saludo no pasa por pasar por cada uno de los escritorios, perseguir a mis compañeros hasta el baño y darles un beso en la mejilla y decirles buen día como al pasar. Mi saludo de buenos días pasa por llegar a la oficina con una sonrisa, en la mayoría de los días, y decir en voz alta: “Buenos días a todos!“. Si llegase a haber 300 escritorios con 300 compañeros: debemos pasar uno por uno y darles un beso? “Las buenas costumbres no trascienden el número” dijo un compañero. Y la verdad es que las buenas costumbres pasan por otro lado desde mi punto de vista. Y no recuerdo que fué lo que le contesté.

Con el mismo criterio que nosotros deberíamos comportarnos con “las buenas costumbres de ellos” imponen, que sucedería si un día yo decido que “esas” no son las formas y a cada uno que llega a mi escritorio a darme un beso le digo: “No lo hagas!, yo no saludo así y no es de buena costumbre!??”

Es ridícula la idea de sólo pensarla. No concibo otra realidad que dejar a cada uno comportarse “dentro de las buenas costumbres” de la manera en que más cómodo se siente. Esto hace a la gente feliz. Que me impongan una nueva forma de saludo o comportarme de una manera que no es natural a mí, hará que en algún momento explote. Y ejemplos de este tipo tenemos de sobra en la Empresa y deberían aprender a estas alturas sobre esto: obligar a la gente a hacer cosas que no siente, que no son de su naturaleza, los hace verse grises y los cambia en su más básico ser. Y los resultados pueden no ser buenos.

Ante mi postura y respuesta – y agradezco estar trabajando mi templanza y paciencia – un compañero sentado frente a mí me dijo: “Ahora entendés porqué la gente no te quiere Lisandro?”

Fuck! Puede dejar de ser querido sólo por no almorzar todos los días con ellos y hacerlo en mi propio lugar, puedo dejar de ser querido por no saludar con un beso al pasar sin que te miren a los ojos o te den solo las “puntitas” de los dedos y los saquen rápido como hace un compañera que tiene “cero onda” conmigo. Dios – por ponerle una expresión – Puedo dejar de ser querido. Lástima. Esta noche no duermo. Qué corta y poca visión de la vida y de su composición que tenemos todos. Me siento muy bien en saber y sentir que estoy en búsqueda de cosas más interesantes y creativas dela vida. En tratar de aceptar a los demás y dejarlos ser por más que me cueste entenderlo. Pero, en este nuevo camino que estoy emprendiendo, el entender que no necesito un “Siamés del Ano” para ser alguien o ser querido, es algo que aprendí hace mucho tiempo. Y cuando digo mucho, hablo en serio.

Nunca fué de mí ser así, no fué diseñado en mis entrañas y si tendría, en el caso que necesite o sienta tener que buscar mi “Siamés del Ano” no serán personas que miden el valor de los demás por la forma en que saludan todas las mañanas en el trabajo. Las personas somos más que un beso al  pasar en el trabajo. Preocupensé más por saber como está el otro en su día a día, en como los tratan en las 9 horas que comparten en una empresa, en prestar atención a los detalles. Presten atención a eso más que a qué música escuchan, si levantan o no la voz al hablar, si comen, si cagan , si mean, si cogen.

Y gracias debo decir, porque más  allá de una imposición de un tercero, el hecho de tener el valor de venir a mi escritorio a pedir disculpas por las palabras utilizadas, el volumen, el tono y la mirada propiciada, es loable. Para cualquiera. En mi caso no era necesario, no lo necesitaba y poner a esa persona en esa situación delante de toda una oficina no es agradable tampoco.

Gracias a todos, y saludos a todos los Siameses del Ano de la vida que me he cruzado que necesitan agruparse para poder hacer su camino. Los caminos se hacen entre muchos a veces, pero dejando que el otro lo haga a su propio ritmo.

2 Respuestas de “La idea de ser “Siameses del Ano””

  1. ColO! 28 diciembre 2009 a las 10:19 pm #

    Lisandro!

    Hace muchiiisimo que no visitaba tu blog y justo entré y leí este post.. me parecio muy graciosa la escena imaginandome semejante quilombo por saludar o no.. jaja y me encanto el termino “siameses del ano” .. podria ser como un nuevo término, muy específicos si los hay.. jaja..

    espero que todo ande bien en tu vida..

    saludos,

    ColO!

  2. Mariano 23 diciembre 2009 a las 1:13 pm #

    Yo tengo por costumbre saludar cuando llego o me voy de algún lugar; esto incluye mi jefa y compañeros de trabajo, el colectivero, la gente en una sala de espera X, etc. Ahora Lisandro, ¿tu jefe es pelotudo? ¿No tiene un carajo más interesante que hacer que joderla a esa chica porque “supuestamente” no saludó cuando entró? ¡Eso es de mariquita histérica! Decile de mi parte que se deje de romper las bolas. Bueno, espero que lo tuyo ande muy bien. Lo mio de 10. Nos debemos una juntada a comer comida “sana”. Un abrazo.


Deja una Respuesta