La Vieja Esquina, empanadas en Córdoba
La Vieja Esquina es, quizás y valga la redundancia, una de las esquinas típicas de Córdoba para comer platos característicos de la cocina Argentina.
Empanadas, Locro, Humita y más son los manjares que se pueden degustar por este lado. Una casa y una esquina que hacen sentirse bien. Hoy es un día nublado, comenzó con algo de llovizna y luego de que ayer hiciera más de 35 grados en la ciudad, pensar en servirse un plato de Locro hoy sería cosa de locos, sólo que la temperatura ha bajado considerablemente y disfrutar de empanadas calientes no es una mala opción para este mediodía de jueves en la ciudad.
Y parece que somos muchos los que tenemos la misma conexión en este momento porque en La Vieja Esquina no para de entrar gente a almorzar.
A diferencia de Apacheta, de quienes escribí con anterioridad, La Vieja Esquina es tipico en todo su aspecto. No sólo la comida que ofrecen que está limitada a ciertos platos que saben hacer con excelencia, sino que todo su espacio es acorde a la situación: una vieja casona probablemente de los ultimos años del 1800 o principios del 1900, barras de gruesas maderas gastadas por el uso y el tiempo – este bar abrió en el regreso de la Democracia, allá por el año 83, y lo sigue atendiendo el mismo dueño – un piso de cerámicos algo gastados de color ocre, durmientes para apoyar los piés en la barra, paredes pintadas de colores típicos terrosos y cuadros con viñetas de humoristas clásicos argentinos. Faroles colgando, de esos que tienen que llevar querosene para funcionar, canastos de mimbre completan esta casa de comidas en Córdoba.
Hace muchos años que está instalada en la ciudad. Una ciudad que parece olvidar a veces los lugares típicos y tradicionales, que se han sabido ganar el público y han permanecido a través de tantas idas y venidas. De tantas tendencias nuevas, de tanta oferta. Pero La Vieja Esquina mantiene algo que debo aplaudir: el mantenerse firme en una oferta y no caer en lo que la mayoría de los locales gastronómicos de esta ciudad están haciendo: la diversificación en la oferta para no perder nada.
Y es ahí donde está el error creo desde mi punto de vista. La Vieja Esquina no necesita incoporar nuevos productos. Me atrevería a aegurar que si le pregunto al dueño cuánto ha cambiado su oferta desde el año 1983 seguramente me dirá que casi nada. Si nos remitimos a su “carta” la propuesta es: Empanadas de masa casera – que son una delicia, Especialidades que son Locro y Humita y Tartas. Nada más. Ah sí, buenas bebidas para acompañar los platos. Pero no necesitan ampliar su carta para concentrar un mediodía de Noviembre a más de 30, 40 comensales en este mismo momento.
Los demás hacen eso. Se diversifican y no se concentran en lo que podrían hacer bien, y terminan ofreciendo un producto “vago” y no trabajado en esfuerzo y tradición convirtiéndolo en un plato que podría ser único en sabor. Todo sabe igual, todo está hecho a las apuradas y nada tiene el trabajo artesanal que requiere un plato de comida.
No se trata simplemente de comer, como muchas veces he dicho, se trata de toda la experiencia en conjunto. Y La Vieja Esquina sabe ofrecer una que hace considerarla cada vez que se pasee por la zona.
La Vieja Esquina está ubicada en Caseros esq. Belgrano, en pleno centro de la ciudad y a pocos pasos de La Cañada y de la Plaza de la Intendencia. Atienden de Lunes a Sábados en el horario de 11 a 15 hs y de 19.30 a 24.00 hs. También tienen entrega a domiclio llamando al 424-7940.
Realmente es una excelente opción en comidas típicas argentinas y empanadas. Uno más que se suma al escaso, pero exclusivo circuito de aquellos que saben hacer su trabajo y no han cambiado con los años. Por eso la gente los siguie eligiendo: el boca a boca siguie siendo la mejor revisión y opinión que podemos vertir sobre un lugar y la experiencia vivida.
Me gustaría que estén acá, conmigo, disfrutando de las voces del lugar, los aromas de los platos servidos y el picante sabor en mi boca que queda como recuerdo de este buen momento.



en LA VIEJA ESQUINA , cuando compras para llevar, revisda enseguida el paquete, a ver si no te vendieron la famosa docena de 11 empanadas, son unos cagadores, lo hacen frecuentemente. Antes afanaban 1 en la media docena pero era un abuso..!!!, ahora se cuidan un poco mas, los gringos que lo manejan son unos ladrones cagadores.
De no creer!!! Saludos!
Hola estuve ojeando tu blog y me parece que todavia no escribiste nada sobre la cadena Brulatty aunque supongo que debes haberla visitado en algun momento, la cuestion es que brulatty es una heladeria artesanal (y los helados son riquisimos!)pero tambien en su carta tienen incluidos diferentes menus como por ejemplo tartas, pizzas, ensaladas etc en fin anoche por una cuestion de comodidad y de poco tiempo fui a cenar ahi y sinceramente la atencion dejo bastante que desear primero que nada la espera por mi menu fue de 40 mintutos! yo elegi la promocion de ensalada+gaseosa+helado por 25 pesos..mi ensalada fue bastante pobre y no trajo pan..pienso que si no estan preparados para este tipo de servicios directamente no tendrian que ofrecerlos..me fui pensando que por 25 pesos me aramaba flor de ensalada en mi casa jaja pero bueno ya se para la proxima! disculpa si me extendi demasiado! Muy bueno tu blog..Saludos
P/D Me olvidaba..cuando entre nadie me dio la bienvenida..despues de estar sentada unos 10 mint llego l mozo sin saludar a entregar la carta!
Rocío, sobre Brulatti, ubicado sobre Cañada, tengo la misma experiencia, sólo que un poco más pintoresca: fuí a la tarde a encontrarme con un cliente, debía comer algo y me pedí un sandwich de pan con salame de la sierras y queso más una gaseosa. Luego de 15 minutos de espera, veo a la moza salir del local. Yo sin el sandwich todavía. Al rato la veo ingresar con una bolsa de pan frances. A los 10 minutos me trajeron el sandwich con el pan que había visto ingresar. 30 minutos casi de espera para un simple sandwich de salame y queso con un pan comprado en panadería. ¿De que sirvió eso? De que no vuelva apisar esa sucursal o franquicia de Brulatti. Tan simple como eso.
Qué caminos locos de la internet me han hecho llegar hasta aqui, no sé, pero leí este texto con un placer y una…bueno, como puede explicar..con una “saudade”. Es que soy brasileño y vivi en Córdoba, y leer este texto me hizo extrañar mucho mi vida allá. Pero, “saudade” del portugués es más que extrañamiento…ojalá pudiera explicarme mejor, pero, la “saudade” que me toc´fue algo muy bueno.
gracias!
Diego, “saudade” sería una especie de nostalgia, algo lindo con tristeza mezclado. Es como la esencia del Bossa Nova: melancolía, tristeza con alegría en una misma canción. Gracias por saludarme!