8 febrero 2010 6 Comments

Quién dejó entrar la Lluvia

La semana pasada  fué particular. En muchos sentidos. Después de meses de hacer casi lo mismo en el plano laboral, llegó Daniel desde Sony Buenos Aires para capacitarnos en una nueva herramienta. Tuve que entrar antes al trabajo, cambiar mi horario de almuerzo y todas esas cosas a las que estoy acostumbrado, por lo que el domingo ya me pintaba el mal humor por esos cambios. Pero me acomodé y lo acepté lo mejor que pude. No me quedaba otra después de todo.

Además de estos cambios que me modifican el humor por un rato a veces, hasta que se me pasa, la semana estuvo revuelta por así decirlo con charlas “en serio” con amigos. El domingo, si no mal recuerdo, mi amigo F pasó por casa a charlar. Fué con la excusa de buscar un DVD que me había prestado y  la excusa se transformó en una larga sesión de charlas personales. La verdad, y como se lo dije a él, disfruto mucho nuestras charlas por varias razones. Quizás la más importante, aunque le secunde a tratarnos de “Usted” – heheh – sea la sinceridad a la hora de decirnos las cosas, ya sea preguntas o respuestas. Eso es lo que más me gusta de hablar con F. Siempre son buenas charlas, análizamos y le damos vuelta las cosas y nos gusta pensar sobre las mismas y verlas desde todas las facetas del cristal posible. Es como un trabajo y eso particularmente me hace bien. No sirve de mucho escuchar a un amigo contarte algo que le pasó o quizás suceda y no preguntarle mínimamente: y vos como te sentís con respecto a eso?. Pueden surgir tantas cosas con una respuesta a esta simple pregunta!!

Al comienzo de la semana con otro amigo tuvimos una charla de su situación actual de pareja. Habían tenido una discusión y estaba enojado. Y hacía ya varios días que estaban así. Por lo que lo dejé hablar y que me cuente lo que quisiera, me explicara todo desde su lugar y no hubo que hacer muchas preguntas ni dar demasiadas explicaciones porque la situación era de él y su pareja y cuando uno está enojado, lo que más necesita es que lo escuchen. Después viene un momento de respiro y suspiros, luego de mirada hacia abajo. Después se levanta la vista, se mira para la derecha y se piensa en que algunas cosas que dijo mientras se descargaba estando enojado, le dieron la respuesta para calmar toda ese embrollo de cosas que lo llevaron ahí en primer lugar. Por eso, muchas veces lo mejor es escuchar, o hacer las más mínimas preguntas. Las respuestas llegan solas. Quizás pasen unas horas, quizas unpar de días, pero las respuestas llegan. O la calma al menos.

A los días, otro amigo pidió verme. A esto ya era Viernes y yo al último día de la semana le suelo dedicar mi mejor humor. Más si salgo de la oficina, me meto en algún bar, me como todo lo que hay en la carta y me preparo a regresar a casa. El viernes mi amigo G me manda un mensaje de texto preguntando donde estaba y explicándome que no tenía ganas de volver a su casa. Como ya sabía por donde venía la mano, y estaba a dos cuadras de casa le dije que se venga. G se está separando de su pareja desde hace varias semanas y están en el momento en que aún siguen conviviendo, durmiendo en la misma cama, pero el aire que respiran no es el mismo para los dos. Uno respira aires de asfixia y el otro de desolación. Situaciones que he vivido antes y que entiendo desde las dos puntas.

Cuando me encontré con G, nos fuimos a casa, y nos pusimos al día. Es increíble la necesidad de comunicación que tiene la gente. Me he dado cuenta de eso. Y apoya mi teoría de que las redes sociales no llenan el vacío cada vez mas grande que se genera y crea por esto. Es algo tan increíble que me pone feliz y contento de que un amigo me llame para que le preste mi oído. Me encanta hacerlo. Me encanta saber de ellos, el porqué están así o porqué se sienten de tal manera y otra y tratar en lo posible de ayudar. Como dije en otros escritos, me gusta empatizar con situaciones similares por las que yo haya pasado y sin ánimos de ser un ejemplo a seguir, mostrarle lo que hice, como me sentí y como lo veo a todo tiempo después. Nada mejor que el tiempo para mostrarte las cosas desde otra visión, ya sin carga emotiva, sin estar en el mismo territorio de la situación, como un simple espectador. Eso te lo dá el tiempo, o que tengas la capacidad de sacarte toda la emoción generada lo antes posible.

Cuando mi amigo G comenzó a detallarme como se sentía y hablábamos sobre el tema, recordé una canción y una frase de Cyndi Lauper. Esta maravillosa compositora y cantante, subvalorada por estos lados, tiene una hermosa manera de interpretación desde mi punto de vista y hay una canción que lleva el título de este post.

Cuando le expliqué a G la razón de usar esa frase y porqué me lo recordaba con su relato, comprendió que a veces es bueno hacerse ciertas preguntas. Desde otra óptica, con otras palabras, con otro tono y color. Y llegó a una conclusión que antes, varias veces antes, no había percatado, o que quizás no me la había comunicado.

Para eso sirven las charlas, las conversaciones de amigos con una mesa de por medio, la mirada, las sensaciones del aire, la postura corporal y las repeticiones una y otra vez de las mismas situaciones. Para hacerse preguntas que pueden volvernos a la realidad y tratar de cambiarla. Para comprender nuestro presente y que fué lo que nos llevó ahí donde  estamos ahora. Nos hace preguntarnos “Quién dejó entrar la lluvia” y arruinarnos todo esto que parecía perfecto. Y no para culpar, sino para poder cerrar la ventana la próxima vez y resolver el desorden que haya dentro, adentro.

Me sentí muy bien esta semana que pasó, fué muy enriquecedora y me hizo sentir bien. Disfruté de mis 3 amigos, cada uno distinto, cada uno una faceta diferente del cristal y cada uno con su camino por delante. Algunos con las ventanas abiertas de par en para que entre lo que tenga que entrar, esperando una tormenta quizás que revuelva todo y traiga luego más orden, otros con las ventanas entrecerradas pero atentos a cualquier tormenta, o cansados quizás del tranquilo aire que se respira y otros con las ventanas cerradas luego de que una tormenta que vino hace un tiempo, mojó lo que había dentro y ahora tratando de reparar lo que se pueda. O no.

Y yo, escuchando Cyndi.

Abajo, el tema de Cyndi, la letra traducida desde mi interpretación – Gracis Mel – y más abajo el video.

Things like this / Cosas como estas
Can always take a little time / Pueden llevar un tiempito
I always thought / Siempre pensé
We’d be together down the line / Que estaríamos juntos hasta el final
We start to fight / Empezamos a pelear
And can’t get over what was said / Y lo que se dijo no lo podemos superar
‘Cause you see black and white / Porque vos ves en blanco y negro
And I see red / Y yo en rojo

And I wonder who let in the rain / Y me pregunto quién dejó entrar la lluvia
You know without you / Sabes que sin vos
I’m not the same / No soy el mismo
When love gets strong / Cuando el amor se endurece
People get weak / Las personas se debilitan
Sometimes they lose control / A veces pierden el control
And wind up in too deep / Y caen bajo
They fall like rain / Caen como lluvia
Who let in the rain / Quién dejó entrar la lluvia?

I make the bed and cover / Hice la cama y la cubrí
Where you used to sleep / Donde solías dormir
I’m smoothing over promises / Me suavicé con las promesas
Made in these sheets / Hechas en estas sábanas
I envy lovers passing by / Envidio a las parejas que pasan
Out on the street / Afuera en la calle
‘Cause what they have / Porque tienen
I couldn’t keep / Lo que no pude mantener

And I wonder who let in the rain / Y yo me pregunto quién dejó entrar la lluvia
You know without you / Sabes que sin vos
I’m not the same / No soy el mismo
When love gets strong / Cuando el amor se endurece
People gets weak / Las personas se debilitan
Sometimes they lose control / A veces pierden el control
And wind up in too deep / Y caen muy bajo
They fall like rain / Caen como lluvia
Who let in the rain… / Quién dejó entrar la lluvia?

6 Responses to “Quién dejó entrar la Lluvia”

  1. Chup Chup 9 febrero 2010 at 5:08 am #

    y yo como hago para que me des bola amigo? :P

    • Latente! 9 febrero 2010 at 10:51 am #

      Amigo, vos tenés mi corazón, mas no mi cuerpo. Jajaja

  2. Gonza! 8 febrero 2010 at 9:23 pm #

    lelo (solo para entendidos)

    • Latente! 9 febrero 2010 at 10:50 am #

      A ver alumno Gonza! explique a la clase, todos se quieren reír…

      • Gonza! 9 febrero 2010 at 6:37 pm #

        jajajaj bueno.. esta bien, como es el dueño de casa que lo pide.. el que quiera entender que lea los comentarios de “Pensamientos Sueltos”

        • Latente! 9 febrero 2010 at 7:24 pm #

          jajajaj ahra entendí. Este post te dejó “lelo”.. te dejó pensando…


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