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Adiós Cofico. Adiós Hogar.

6 años y un poco más. O 7. Ya no recuerdo. No, 6 y un par de meses.

Fueron demasiado pocos, y a la vez muchisimos. O muchas cosas pasaron. Relamnete miro para atras y todavia me parece sentir los ruidos y las sensaciones de inseguridad de la primera noche en el departamento que se transformaría en mi casa luego. La primera noche, acostado al lado de un hombre que hacía sólo 6 meses que conocía y que no estaba seguro de estar en esa situación con él. La primera noche en un departamento que sería “mío” o nuestro… y con una nueva manera de enfrentar las cosas en la vida. Una vida de pareja. Una familia.

Una noche, en la cual dormimos en el piso y si casi muebles, de ambas partes. Yo con menos que nada, mi vida era un desastre en ese momento y estaba llegando la estabilidad que tanto necesitaba. Emocional, Fisica.

Y así comenzó. Esperar todos los días que llegue mi media naranja de su trabajo. Sentirme solo y mal. Contento, amargado, curioso de esta nueva vida ante mis ojos. Ordenar, decidir, confiar,complacer a la otra parte. Hacer un rol que no sabía si era el mío o simplemente debía jugar como un gato para pasarla lo mejor posible.

Y comenzaron a florecer los sentimientos de seguridad. Y amor. Y cada llegada era una alegría, el amor era fluir y dejarse llevar. Los consejos, las peleas, el sentirnos juntos y acompañados. Y protegidos contra todo. Y el departamento que nos cobijaba. Y así pasaron los meses… años.

mi necesidad de ver más, de querer más, de aburrirme, de todo y de todos. Y la tormenta llegó. La primera. Y vendrían 3 más. Con exacta diferencia de 2 años cada una, hasta el tsunami final que dió fin a todo y destruyó todo lo que parecía ya consolidado y fuerte. Arrasó con todo. Plutón destruyo todo. Y construyo… o todavía estoy esperando eso?

Y una de las partes quiso dejar ese lugar. Un lugar que era “nuestro” lugar. Donde las paredes estaban impregnadas de nuestras historias, risas, lagrimas, discusiones,ladridos, pensamientos, sufrimientos, miedos… sería increíble la muestra de ADN que se podría obtener de esas paredes con solo rasquetear suavemente la superficie. Dejamos ahí, parte de nuestras vidas.

Y yo, yo no quise irme. Ese ya no era mi hogar. Nuestro hogar. Un nuevo comienzo pensaba que vendría. Pero nunca llegó. Lo que se rompe, roto está. NO importa cuanto le pongas encima, la marca siempre está. Y me quedé. Mala decisión.

Debería haberme ido cuando pude. Pero lo hecho, hecho está y no se llora sobre la leche derramada. Malas decisiones. Todas malas decisiones. Me hubiese gustado escuchar o haber leído algunas cosas por aquellos días que en los ultimos días e leído y escuchado. Pero las cosas tienen su punto de hervor y cocción. Y pasan cuando tienen que pasar. No te encontras con un viejo amigo por casualidad. Las palabras no llegan de casualidad. Los libros no aparecen por casualidad.

El pasado no vuelve por casualidad.

Lo que hacemos hoy, es lo que repercutirá en el futuro. Asi de simple. Hace más de 10 años, si hubiese sabido eso, habria hecho las cosas diferentes quizás. Ok. Algo tan lógico dirán. Pero, mis amigos, todo es claro cuando te lo muestran antes los ojos. Pero cuando estás en medio de la nube de cenizas del volcán, no es fácil darte cuenta como salir de ahí… y a veces sólo te quedás inmóvil… confiado de que lo que estás haciendo es lo mejor que podés hacer.

Me hubiese gustado escuchar ciertas cosas antes. Me hubiese gustado que me dijeran las mismas cosas que yo he dicho a otros, o al menos con la misma crudeza. Pero no fué asi. Quizás mi manera de ser, la imagen que proyecto, hizo que nadie se atreviera a decirme algo siquiera. Y lo peor de todo es que, a medida que pasan los años, me voy dando cuenta de que la mayoría, todavía no se tomó los 5 minutos para conocerme y siguen pensando que soy un ogro. O al menos eso pienso yo de lo que piensan ellos de mí. Nadie se tomó el trabajo, de agarrar el Manual de uso de Latente! y entender como son las cosas en realidad. A veces pienso que es al pedo escribir todo esto. La gente parece estar mas preocupada por decirte cosas que te hagan sentir bien, la palmadita de consuelo, que decirte las cosas como son o como las sienten.

El ruido cada vez es mas fuerte en el bar cada vez mas gente. La esquina que siempre estuvo y donde vine a tomar un cafe por exactamente 3 veces desde los 6 años que vivo aquí, se está transformando. El barrio se está transformando. Y yo lo sabía. Y no peco de soberbio, pero a medidas que pasaban los días, y yo iba adquiriendo confianza, sabía, lo sabía, de que este barrio, mi barrio, se transformaría conmigo. Diría que estábamos unidos. Ahora es tiempo de llevar mi energía a otro lado y hacer que florezca como pasó con este lugar. Me la creo, pues claro! Soy tan poderoso que cuando estuve en un estado de pasividad, así estuvo el barrio, y cuanod estuve con todas las pilas, también respondió de la misma manera. O será que sólo mis ojos lo ven. Ok. Creído. Imbécil Tarado. No sos Dios. O sí. S estamos hechos a imagen y semejanza del creador… porqué pensar que somos menos? Acaso no creamos? No somos energía pura en proyección? Me fuí al carajo y esto solo algunos lo entenderán.

El perro vagabundo pasa por la vereda dle frente. Me duele verlos. Los perros no se pueden defender. Los animales no se ueden defender y ahcer elecciones de vida. Les toca lo que les toca. Uno puede elegir. En este momento me siento como un perro. No puedo elegir. Me retrotae a la época en que me tuve que ir a vivir a Villa Giardino dejando a mi prima en el viejo departamento por situaciones un tanto similares a éstas. O no. Lloré todo el camino. Por dejar algo que era mío. Algo que estaba construyendo. Por dejar a mi prima llorando atrás. Y por no saber, o sí, lo que vendría mas adelante. Pero, en ese momento no lo sabía. Y hoy recién me doy cuenta. Si alguien me hubiese dicho que las decisiones que tomara en ése momento afectarían a mi futuro, a mi presente: me hubiese quedado quieto.

Quizás aprenderlo ahora es el momento. Quzias no es tarde. No oy tan viejo para aprender algunas cosas. Me sigo viendo demasiado joven y como si aún no hubiese crecido. Cuando aparecerán mis arrugas? Cuando tendré cara de adulto? O comportamientos? No lo sé. Frase de cabecera de este año, como le dije a mi amigo Alex. Y mi amigo Mauri llamó hace un rato a pofrecer su ayuda para la mudanza. Algunas cosas me siguen sorprendiendo y debería dejar de analizarlas tanto. Ese es uno de mis mayores problemas, si le busco la quinta pata al gato, seguro que no se la encuentro. pero me paso un tiempo enorme buscándola bajo la excusa y la confianza ciego de que allí está.. en algún lado.

En estos momentos me acuerdo de las palabras que siempre decíamos con mi amiga Gladys. “La gente ignorante, es más feliz” Ser rubia y tonta? O fea inteligente. Shit, soy castaño y no se que mierda soy, estoy en un gran problema.

Cofico te dejo, esta es mi carta de despedida. Hoy saco los muebles del que era mi hogar. Las malas decisiones del pasado me llevaron a esto. Aprendelo. Asumilo. Difícil cambiar una estrategia de vida de un día para otro… pero quienes saben, quienes saben, entenderán el porqué de vivir de cierta forma o manera.

Cofico, me despido. Desde la esquina de Fragueiro y Jerónimo Luis de Cabrera, mi calle. Mi vértebra, mi arteria sanguínea. Mi comienzo y mi comienzo de nuevo. Hoy.

Cofico te dejo. Cofico te voya extrañar. Es dificil dejar algo que te hizo sentir tan bien. Y tan mal a la vez. El que te vió caminar por las calles. El que te aceptó y cuidó. El que quizas te espera… no lo sé.

El ruido sigue en el bar. La gente es otra. Ahora la gente es otra en Cofico. Me voy yo, llegan nuevos. Ellos traen sus historias y seguramente en este mismo bar alguien, dentro de un tiempo, escribirá o pensará, lo mucho que este barrio hizo en sus vidas. Como en la mía.

Lloro? no. para qué. Tengo que seguir.

Actualización: que bien me hizo que mi amigo Mauri se haya llegado hasta casa a darme una mano con el desarme del aire acondicionado. Me cambió el humor y el día. Bien!